Un puente entre Francia y Colombia
Casa Alta fue fundada por una pareja franco-colombiana: él nació en estas montañas cafeteras, ella viene de Borgoña. De esa unión nace un lugar donde la naturaleza y la calidez colombianas se encuentran con el arte de recibir y el savoir-faire francés.

Nuestra historia
Después de 20 años en Europa, Oscar volvió a las montañas donde nació para construir Casa Alta: un refugio de guadua y madera, suspendido sobre Pereira, donde cada detalle tiene un propósito.
Oscar Eduard Ruiz nació en las montañas de la región cafetera de Colombia. Durante casi 20 años vivió en Europa, principalmente en Francia, acompañando a cientos de personas en momentos importantes de su vida: escuchar, consolar, guiar, servir.
Hoy, Casa Alta es el proyecto de una pareja franco-colombiana que une lo mejor de Colombia y de Borgoña.
Casa Alta existe gracias a la generosidad de quienes creyeron en este proyecto. Sus nombres están grabados en troncos de madera a la entrada: este lugar también es suyo.
La ecología del alma
Así como cuidamos el bosque, el agua y la tierra, creemos que también hay que cuidar nuestro paisaje interior. La ecología del alma es la idea que guía todo en Casa Alta: escuchar el silencio, tomarse el tiempo, reencontrarse con la naturaleza, con los demás y con uno mismo.
Cada experiencia que proponemos, desde la meditación hasta plantar un árbol o volver a las propias raíces, nace de esta misma idea: sanar la tierra y nutrir el alma.

Arraigados en la responsabilidad
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Materiales locales
Construida con guadua, madera y piedra artesanal de la región, y con mano de obra local, para integrarse al entorno en lugar de perturbarlo.
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Restaurando el bosque
Con nuestro programa de reforestación, cada huésped está invitado a plantar un árbol en nuestra tierra.
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Protegiendo nuestra agua
El agua mineral de la montaña fluye naturalmente por nuestra tierra, y recogemos el agua de lluvia en un tanque de reserva.
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Invirtiendo en nuestra comunidad
Hacemos voluntariado en la escuela rural local y valorizamos los productos, saberes y tradiciones de los campesinos de la región.
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Una empresa con propósito
Casa Alta es una SAS BIC, una figura jurídica colombiana que nos compromete con un impacto social y ambiental positivo.

Donde los sabores colombianos se encuentran con el savoir-faire francés
Casa Alta no es un restaurante: es una casa donde se cocina con pasión. Nuestra cocina, sana y sencilla, se inspira en una formación junto a chefs reconocidos de Borgoña.
Unimos lo mejor de dos mundos: ingredientes colombianos frescos, locales y de temporada, y el savoir-faire francés. El resultado son platos auténticos, que se salen de lo que se encuentra en otros lugares.
Desayuno local incluido · Menú del día (entrada, plato principal y postre): 49 000 COP · Platos especiales bajo petición.
Todo es casero y preparado al momento: reserve sus comidas con anticipación.

Del huerto a la mesa
En nuestra huerta en terrazas, frente al valle de Pereira, cultivamos brócoli, lechugas, cebolla larga y hierbas aromáticas como el romero, el cilantro y el orégano.
Cosechamos al ritmo de la temporada para dar frescura y sabor a cada plato. Muchos otros productos, como los huevos o los aguacates, vienen de nuestros vecinos: una cocina que nace de esta montaña y de quienes la cultivan.
Bajo el guayabo del jardín recogemos las guayabas de nuestra tarta: una receta francesa con fruta colombiana, una bella fusión franco-colombiana.











